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MihanovichSoftware Studio Hablemos

¿Necesito una app
o me alcanza una web?

Casi todos preguntan por una app. La mitad de las veces no la necesita, y se ahorra más de un millón de pesos. Cinco preguntas alcanzan para saberlo.

Cómo decidir

Cinco preguntas, y la respuesta aparece sola

Si contestás a alguna de las primeras tres, necesitás una app. Si son todas no, con una web te alcanza.

  • 1. ¿Tiene que funcionar sin internet?Un vendedor en la ruta, una cuadrilla en el campo, un depósito sin señal. Si la respuesta es sí, necesitás una app: es lo único que guarda en el teléfono y sincroniza después.
  • 2. ¿Usa la cámara como parte del trabajo?Escanear un código, sacar la foto del remito firmado, leer una patente. Se puede hacer desde el navegador, pero mal y con permisos que se pierden.
  • 3. ¿Necesitás que suene un aviso en el teléfono?Que al técnico le llegue la orden nueva aunque tenga la app cerrada. Eso solo lo hace bien una app instalada.
  • 4. ¿La van a abrir todos los días, varias veces?Si es de uso diario, tener el ícono en la pantalla ayuda. Si se usa una vez por semana desde la oficina, no cambia nada.
  • 5. ¿La usa gente de afuera de tu empresa?Si son tus clientes, muchas veces no van a querer instalar nada. Una web a la que entran con un enlace convierte más que una app que hay que bajar.

Fijate que ninguna pregunta es "¿quiero una app?". Casi siempre queremos. La pregunta es si el trabajo la necesita.

La diferencia

Qué gana cada una, en concreto

Un sistema en el navegador

Se entra con un enlace, desde cualquier teléfono o computadora, sin instalar nada. Cuando arreglás algo, todos lo tienen al instante: no hay que esperar que cada uno actualice.

Desde $1.200.000 · listo antes

Una app instalada

Funciona sin señal, usa cámara y notificaciones de verdad, y queda con su ícono en la pantalla. A cambio hay que publicarla en las tiendas y mantenerla al día con lo que piden Google y Apple.

Desde $2.500.000 · más tiempo

Las dos, en ese orden

Se arranca con el sistema en el navegador y la app se suma después, usando los mismos datos. No se rehace nada: gastás menos al principio y agregás cuando el negocio lo pide.

Es lo que más recomendamos

Un dato que casi nadie sabe

Un sistema hecho para el navegador se puede agregar a la pantalla de inicio del teléfono y queda con su ícono, como una app. Para el que lo usa, la diferencia casi no se nota. Lo que no puede es andar sin internet ni mandar avisos con la confiabilidad de una app instalada — y esas dos cosas son justamente las que deciden.

En la práctica

Tres casos y qué correspondía en cada uno

  1. Un entrenador con 120 alumnosCada alumno tenía que ver su rutina y sus pesos. Nadie iba a instalar una app para eso, y no hace falta señal cortada ni cámara. Fue un sistema en el navegador, con su usuario cada uno. Verlo funcionando.
  2. Una distribuidora con vendedores en la rutaCargan pedidos donde no hay señal. Acá no había opción: app, con guardado en el teléfono y sincronización al volver la conexión.
  3. Un corralón que quería "una app para el stock"El stock lo cargaban dos personas, siempre desde el mostrador, con wifi. La app era un millón de pesos de más: fue sistema en el navegador y quedó mejor.

Ese último es el caso más común. Y es el que nos hace perder una venta más grande — pero preferimos eso a venderte algo que no necesitás.

Preguntas

Lo que más nos preguntan

¿Cuándo necesito una app y no me alcanza con una web?

Cuando tiene que funcionar sin internet, usar la cámara como parte del trabajo o mandar avisos que suenen en el teléfono. Si nada de eso aplica, una web bien hecha alcanza y sale bastante menos.

¿Una web se puede usar desde el celular como una app?

Sí. Se adapta al teléfono y se puede agregar a la pantalla de inicio con su ícono. Lo que no puede es funcionar sin internet ni mandar notificaciones con la confiabilidad de una app instalada.

¿Cuánta diferencia de precio hay?

Un sistema en el navegador arranca en $1.200.000; una app a medida en $2.500.000. La diferencia está en hacerla andar en teléfonos distintos, publicarla en las tiendas y mantenerla al día. Lo detallamos en cuánto cuesta una app.

¿Se puede empezar con una web y hacer la app después?

Sí, y suele ser lo más sensato. Si el sistema se construye bien desde el arranque, la app se suma después usando los mismos datos, sin rehacer nada.

¿Y si mis clientes no quieren instalar nada?

Entonces no les pidas que instalen. Para gente de afuera de la empresa, una web a la que entran con un enlace funciona mucho mejor: cada instalación que pedís es gente que se cae en el camino.

Contame qué tiene que hacer

Con dos o tres preguntas te digo qué te conviene. Y si lo que necesitás es lo más barato de los dos, te lo digo igual.

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