Sabe lo tuyo, no cosas genéricas
Se le carga qué vendés, tus precios, tus plazos, qué no hacés y cómo hablás. Dos contestadores nuestros de rubros distintos no se parecen en nada.
Hecho a medida, no una plantilla
No un menú de opciones: un contestador con IA que sabe tus servicios y tus precios, sostiene la conversación, y te avisa por correo cuando alguien está por comprar. En WhatsApp y en Instagram.
El que te va a contestar si escribís es este mismo sistema
El problema
La consulta llega cuando llega. Y el que no recibe respuesta, no vuelve: le escribe al siguiente.
Ninguna de esas cosas se arregla contestando más rápido. Se arreglan cuando alguien contesta siempre.
Qué hace
La mayoría de los bots tiran "Escribí 1 para precios". El cliente pregunta cualquier otra cosa y el bot se cae. Este no.
Se le carga qué vendés, tus precios, tus plazos, qué no hacés y cómo hablás. Dos contestadores nuestros de rubros distintos no se parecen en nada.
Hecho a medida, no una plantilla
Da igual si preguntan "cuánto sale", "qué precio tiene" o "me pasás presupuesto". No busca palabras exactas: entiende la intención.
Nada de "opción no válida"
Hace las preguntas que hay que hacer para entender qué necesita, en vez de tirar un catálogo. Cuando llega el momento, cierra.
Como lo haría un vendedor
Te llega un correo con la conversación y el teléfono. Dos niveles: cuando aparece un interesado y cuando alguien está por cerrar.
Entrás en el momento justo
El panel muestra todos los chats y escribís desde ahí, sale del mismo número. Al responder a mano, el contestador se calla solo en esa conversación.
Nunca te pisa
Al que entra a jugar con el bot para hacerle decir cualquier cosa, lo corta y lo deja afuera. No se gasta en responderle.
Y no gasta de más
El contestador atiende, cotiza y cierra, pero nunca entrega un alias, un CBU ni datos de cobro. Cuando el contacto quiere pagar, te avisa y ahí entrás vos. Es una decisión de diseño: la plata la maneja una persona.
Cómo está hecho
Esta es la diferencia que no se ve en una demostración y que te puede costar el número de la empresa.
Si querés entender las tres formas de automatizar WhatsApp y por qué solo una es segura, lo explicamos acá: cómo poner un contestador automático.
La prueba
No te vamos a mostrar un video de demostración. Nuestro propio número de empresa lo atiende este sistema.
Escribinos y probalo. Preguntale precios, decile que estás dudando, intentá hacerlo trastabillar. Después charlamos de cómo sería el tuyo.
Preguntas
Se hace a medida. Se le carga qué vendés, tus precios, tus plazos, qué no hacés y cómo hablás. No es una plantilla con el nombre cambiado.
No, porque usamos la API oficial de WhatsApp Business. Las herramientas que se cuelgan de tu teléfono sí violan las condiciones de Meta y pueden hacer que te bloqueen sin aviso.
Sí, cuando quieras. Escribís desde el panel y sale del mismo número; al hacerlo el contestador se calla solo en ese chat. Lo reactivás con un clic.
Te llega un correo con la conversación completa y el teléfono. Hay dos niveles: uno cuando aparece un interesado y otro cuando ya está por cerrar.
Se puede migrar, pero ojo con algo: al pasarlo a la API oficial, ese número deja de funcionar en la aplicación normal de WhatsApp. Se atiende desde el sistema y el panel. Muchos prefieren dejar el personal y usar el de la empresa.
Lo dice en vez de inventar, toma nota y te avisa. Un contestador que improvisa precios o plazos hace más daño que uno que no contesta.
Depende de qué tenga que saber vender: cuántos servicios, si maneja precios, si tiene que conectarse con un sistema tuyo. El número sale por escrito en la propuesta, antes de arrancar.
La mejor demostración es la conversación que estás por tener. Mandanos un mensaje, fijate cómo atiende, y después charlamos de si te sirve para tu negocio.
Escribir por WhatsAppo por correo a mihanovichdiaz@gmail.com