Los precios cambian todo el tiempo con la inflación, así que en vez de números te
digo qué recibís en cada escalón. Eso no cambia.
El escalón económico
Una plantilla comprada, con tu logo y tus textos adentro. Se arma en días.
Sirve para existir y para que te encuentren por el nombre del negocio.
Ojo: suele pesar mucho, se parece a miles de sitios iguales, y casi nunca aparece en búsquedas que no sean tu propio nombre.
El escalón del medio
Diseño propio, textos escritos para tu negocio, velocidad trabajada y una
página por servicio. Es donde está la mayoría de los comercios y empresas chicas.
Es el punto donde la web empieza a traer consultas de gente que no te conocía.
El escalón alto
Tienda con pagos, reservas, cuentas de usuario o conexión con un sistema
interno. Acá ya no estás comprando una web: estás comprando software.
Se cotiza por alcance, no por cantidad de páginas.