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MihanovichSoftware Studio Hablemos

¿Cuánto cuesta
una página web?

Pedís tres presupuestos y te vuelven con números que no se parecen en nada. No es que uno te quiera cagar: no están cotizando lo mismo. Acá va qué mirar.

La respuesta corta

El precio no lo define el diseño

Casi todo el mundo cree que paga por cómo se ve. En realidad el número se forma con otras cuatro cosas, y ninguna se nota mirando una captura de pantalla.

  • Cuántas páginas distintas tieneNo es lo mismo una sola página que scrollea, que ocho páginas con contenido propio cada una. Cada página es texto escrito, estructura y pruebas.
  • Quién escribe los textosEs la parte que más tiempo lleva y la que más se subestima. Si vos entregás los textos listos, baja bastante. Si los tiene que escribir el que la hace, es un trabajo aparte.
  • Si tiene que traer clientes o solo existirUna web para que te encuentre quien ya te conoce es un trabajo. Una pensada para aparecer en búsquedas de tu rubro es otro, con investigación de palabras y una página por servicio.
  • Si vas a poder editarla vosDejar un panel para que cambies precios y fotos sin llamar a nadie suma trabajo al principio, y te ahorra plata todos los meses después.

Los tres escalones

Qué estás comprando en cada rango

Los precios cambian todo el tiempo con la inflación, así que en vez de números te digo qué recibís en cada escalón. Eso no cambia.

El escalón económico

Una plantilla comprada, con tu logo y tus textos adentro. Se arma en días. Sirve para existir y para que te encuentren por el nombre del negocio.

Ojo: suele pesar mucho, se parece a miles de sitios iguales, y casi nunca aparece en búsquedas que no sean tu propio nombre.

El escalón del medio

Diseño propio, textos escritos para tu negocio, velocidad trabajada y una página por servicio. Es donde está la mayoría de los comercios y empresas chicas.

Es el punto donde la web empieza a traer consultas de gente que no te conocía.

El escalón alto

Tienda con pagos, reservas, cuentas de usuario o conexión con un sistema interno. Acá ya no estás comprando una web: estás comprando software.

Se cotiza por alcance, no por cantidad de páginas.

La trampa clásica

El presupuesto más barato es casi siempre el que no dice qué pasa después. Web barata con mantenimiento caro, o web barata con el dominio a nombre de otro, termina saliendo más que la del medio.

Lo que no está en el presupuesto

Los tres costos que aparecen después

  • El dominio se renueva todos los añosEs la dirección de internet. Se paga una vez por año, para siempre. Es lo más barato de todo, pero si te olvidás de renovarlo perdés el sitio.
  • El alojamientoEs dónde vive la web. Puede ser mensual o anual, y para un sitio chico suele ser muy poco. Preguntá si está incluido el primer año o no.
  • Los cambiosCambiar un precio, subir fotos, agregar una sección. O hay un abono mensual, o se cobran por hora. Si no lo preguntás antes, te enterás la primera vez que necesitás algo.

Antes de firmar

Seis preguntas que te ahorran problemas

Hacelas por escrito, a todos los que te coticen. Las respuestas te van a ordenar los presupuestos mejor que el precio.

  • 1 · ¿A nombre de quién queda el dominio?Tiene que quedar al tuyo, con tu CUIT. Si queda a nombre del que te la hace, no sos dueño de tu dirección: sos inquilino. Es la pregunta más importante y la que menos se hace.
  • 2 · ¿Los textos los escriben ustedes o los pongo yo?Define la mitad del trabajo y la mitad del plazo. Que quede claro por escrito.
  • 3 · ¿Puedo editarla sin llamarlos?Y si no, cuánto sale cada cambio.
  • 4 · ¿Qué pasa si me quiero ir?Preguntá si te llevás los archivos y los datos. La respuesta correcta es que sí, sin discusión.
  • 5 · ¿Cuánto pesa y cuánto tarda en cargar?Pediles un sitio que ya hayan hecho y probalo desde tu celular con datos móviles, no con wifi. Si tarda, la tuya va a tardar igual.
  • 6 · ¿El precio es cerrado?Precio y plazo por escrito antes de arrancar. Un presupuesto abierto siempre termina más caro.

Si te contestan las seis sin esquivar ninguna, ya estás tratando con alguien serio — te cotice lo que te cotice.

Preguntas

Otras dudas frecuentes

¿Conviene plantilla o hecha a medida?

Depende de para qué la necesitás. Si es para tener presencia y que te encuentren por tu nombre, una plantilla bien puesta alcanza y es lo más sensato. Si la web tiene que traerte clientes que hoy no te conocen, la plantilla se queda corta.

¿Cuánto tarda?

Un sitio institucional de pocas secciones, entre dos y cuatro semanas desde que están los textos y las fotos. Lo que demora casi nunca es programar: es juntar el material.

¿Y si ya tengo una web que no funciona?

A veces con acomodar la velocidad, los títulos y el contacto ya cambia el resultado, y sale mucho menos que empezar de cero. Vale la pena que alguien la mire antes de tirarla.

¿Sirve tener solo Instagram?

Para mostrar, sí. Pero Instagram no aparece cuando alguien busca tu servicio en Google, no lo controlás vos, y si mañana te cierran la cuenta perdiste todo. La web es lo único de tu presencia digital que es realmente tuyo.

¿Querés un número para tu caso?

Contame qué vendés y a quién, y te digo qué tipo de sitio te conviene y cuánto sale. Si con algo más simple ya estás, te lo digo de una.

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