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MihanovichSoftware Studio Hablemos

¿Cuánto cuesta
mantener una web?

Hay tres gastos que no se pueden evitar y uno que sí. Si sabés cuál es cuál, dejás de pagar de más y sabés qué reclamar cuando algo no funciona.

Los gastos

Tres inevitables y uno que es decisión tuya

  • El dominio · inevitableEl nombre, tipo tuempresa.com.ar. Se paga por año y es lo más barato de todo. También es lo último que hay que dejar de pagar: si vence, se libera y lo puede comprar cualquiera.
  • El alojamiento · inevitableDonde vive la web. Un sitio bien hecho, sin base de datos, puede alojarse por muy poco o incluso sin costo. Uno pesado con gestor de contenidos y complementos necesita más y cuesta más.
  • El certificado de seguridad · inevitable pero gratisEs el candadito de la barra. Hoy se obtiene sin costo y se renueva solo. Si te lo están cobrando aparte, preguntá por qué.
  • El mantenimiento · es decisión tuyaCambios de contenido, copias de seguridad, actualizaciones, revisar que todo siga funcionando. Esto sí se puede no tener — pero entonces alguien tiene que ocuparse, y ese alguien sos vos.

La mayoría de los abonos caros son caros por el cuarto punto, no por los tres primeros. Ahí es donde hay que mirar.

Por qué varía tanto

Dos webs iguales por fuera, abonos muy distintos

Lo que encarece un abono casi nunca se ve desde afuera. Está en cómo está construida la web.

Una web con gestor y complementos

Se arma rápido, pero cada complemento hay que actualizarlo. Si no se actualiza, se rompe o queda expuesto. Ese trabajo, todos los meses, es lo que pagás.

Abono más alto, sí o sí

Una web hecha a mano y liviana

Sin gestor, sin complementos, sin base de datos. No hay nada que se rompa solo y el alojamiento cuesta una fracción. Nuestro propio sitio funciona así.

Abono bajo o casi nulo

Una web que vos actualizás

Si querés cambiar textos y fotos sin depender de nadie, se agrega un panel de autogestión. Suma al desarrollo y al abono, pero te da autonomía.

Desde $60.000 por mes

Un dato para negociar

Preguntá siempre cuántas horas de cambios incluye el abono y qué pasa si no las usás. Muchos abonos incluyen horas que nunca vas a gastar. Y preguntá también quién es el dueño del dominio: tiene que estar a tu nombre, no al de quien te hizo la web.

Si ya pagás un abono

Cuatro cosas que tenés derecho a pedir

  1. Que el dominio esté a tu nombreVerificalo. Si está a nombre del que te hizo la web, el día que se pelean te quedás sin dirección. Es el problema más grave y el más común.
  2. Una copia de seguridad que puedas descargarNo alcanza con que "ellos tengan copias". Pedí una que puedas guardar vos. Si mañana desaparecen, tu web sigue existiendo.
  3. Saber qué incluye y qué noPor escrito. Cuántos cambios por mes, en cuánto tiempo responden, si incluye el alojamiento o va aparte.
  4. Que ande rápido en el celularSi tu web tarda en abrir en un teléfono con mala señal, estás perdiendo visitas y posiciones en Google. Eso también es mantenimiento.

Si de esas cuatro te faltan dos o más, el abono que pagás no te está cuidando. Mirá cómo trabajamos las webs o contame qué estás pagando y te digo si es razonable.

Preguntas

Lo que más nos preguntan

¿Qué se paga en el abono mensual de una web?

Tres cosas inevitables —dominio, alojamiento y certificado de seguridad— y una opcional: el mantenimiento. El certificado hoy es gratis; si te lo cobran aparte, preguntá por qué.

¿Es obligatorio pagar todos los meses?

El dominio y el alojamiento sí, siempre, aunque un sitio liviano puede alojarse por muy poco. El abono de mantenimiento no es obligatorio: si nunca vas a cambiar nada, podés no tenerlo.

¿Qué pasa si dejo de pagar?

Si dejás el alojamiento, la web se cae y se recupera cuando pagás. Si dejás vencer el dominio es mucho peor: se libera, cualquiera puede comprarlo y puede ser imposible recuperarlo. El dominio es lo último que se deja de pagar.

¿Por qué algunos abonos son tan caros?

Casi siempre porque la web está hecha con un gestor lleno de complementos que hay que actualizar o se rompe. Ese trabajo mensual es real y hay que pagarlo — pero también se puede evitar construyendo la web de otra manera.

¿Puedo cambiar de proveedor y llevarme la web?

Depende de cómo esté hecha y de que el dominio esté a tu nombre. Antes de contratar, preguntá si te podés llevar los archivos y la base de datos. Un "sí" claro te evita quedar atado.

¿Cuánto sale el mantenimiento con ustedes?

Depende de cómo esté hecha la web y de si querés poder actualizarla vos. Un sitio liviano como los que hacemos casi no necesita mantenimiento; el panel de autogestión arranca en $60.000 por mes. El número exacto sale por escrito antes de arrancar.

¿Querés que revisemos qué estás pagando?

Contame cuánto te cobran y qué incluye, y te digo si es razonable. Muchas veces lo es — y también te lo digo.

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