Una web con gestor y complementos
Se arma rápido, pero cada complemento hay que actualizarlo. Si no se actualiza, se rompe o queda expuesto. Ese trabajo, todos los meses, es lo que pagás.
Abono más alto, sí o sí
Hay tres gastos que no se pueden evitar y uno que sí. Si sabés cuál es cuál, dejás de pagar de más y sabés qué reclamar cuando algo no funciona.
Los gastos
La mayoría de los abonos caros son caros por el cuarto punto, no por los tres primeros. Ahí es donde hay que mirar.
Por qué varía tanto
Lo que encarece un abono casi nunca se ve desde afuera. Está en cómo está construida la web.
Se arma rápido, pero cada complemento hay que actualizarlo. Si no se actualiza, se rompe o queda expuesto. Ese trabajo, todos los meses, es lo que pagás.
Abono más alto, sí o sí
Sin gestor, sin complementos, sin base de datos. No hay nada que se rompa solo y el alojamiento cuesta una fracción. Nuestro propio sitio funciona así.
Abono bajo o casi nulo
Si querés cambiar textos y fotos sin depender de nadie, se agrega un panel de autogestión. Suma al desarrollo y al abono, pero te da autonomía.
Desde $60.000 por mes
Preguntá siempre cuántas horas de cambios incluye el abono y qué pasa si no las usás. Muchos abonos incluyen horas que nunca vas a gastar. Y preguntá también quién es el dueño del dominio: tiene que estar a tu nombre, no al de quien te hizo la web.
Si ya pagás un abono
Si de esas cuatro te faltan dos o más, el abono que pagás no te está cuidando. Mirá cómo trabajamos las webs o contame qué estás pagando y te digo si es razonable.
Preguntas
Tres cosas inevitables —dominio, alojamiento y certificado de seguridad— y una opcional: el mantenimiento. El certificado hoy es gratis; si te lo cobran aparte, preguntá por qué.
El dominio y el alojamiento sí, siempre, aunque un sitio liviano puede alojarse por muy poco. El abono de mantenimiento no es obligatorio: si nunca vas a cambiar nada, podés no tenerlo.
Si dejás el alojamiento, la web se cae y se recupera cuando pagás. Si dejás vencer el dominio es mucho peor: se libera, cualquiera puede comprarlo y puede ser imposible recuperarlo. El dominio es lo último que se deja de pagar.
Casi siempre porque la web está hecha con un gestor lleno de complementos que hay que actualizar o se rompe. Ese trabajo mensual es real y hay que pagarlo — pero también se puede evitar construyendo la web de otra manera.
Depende de cómo esté hecha y de que el dominio esté a tu nombre. Antes de contratar, preguntá si te podés llevar los archivos y la base de datos. Un "sí" claro te evita quedar atado.
Depende de cómo esté hecha la web y de si querés poder actualizarla vos. Un sitio liviano como los que hacemos casi no necesita mantenimiento; el panel de autogestión arranca en $60.000 por mes. El número exacto sale por escrito antes de arrancar.
Contame cuánto te cobran y qué incluye, y te digo si es razonable. Muchas veces lo es — y también te lo digo.
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